La danza es uno de lo recursos divinos que los seres vivos han utilizado para manifestar sus emociones a través de los tiempos, emociones tales como alegría, relajación, agradecimientos, ruego, tristeza, etc.
Al bailar se mueven, se contraen y se estiran una gran cantidad de músculos, articulaciones, tendones y ligamentos; al bailar se ejercita de forma integral el cuerpo casi en su totalidad.
Uno de los beneficios de bailar es el desarrollo de ciertas cualidades físicas "finas" que son necesarias para la simple supervivencia del ser humano. Estas cualidades están relacionads con la capacidad de cambio, acoplo y ritmo, así como la velocidad de reacción, la coordinación psico-motriz, noción corporal, espacial y temporal. Además de todo esto, se maneja la postura, el cuerpo se torna más vivo, mejora la autoestima, el entorno se vuelve tangible a los cinco sentidos y aumenta el gusto por la vida.
Hemos pensado alguna vez... "si tan solo hubiera quitado el pie a tiempo"... "de haber corrido un poco más rápido... " o "ya a mis años ya no me muevo igual".
¡ Inténtalo! Y si ya te gusta bailar, disfrútalo, bailar es una de tantas maneras buenas y sanas de canalizar la energía, relajarte, distraerte y divertirte.

